Las vendas en los ojos que nos ayudan y luego, caen

Pensé que nunca llegaría contigo… Pero ha pasado. Algo ha hecho clic en mi corazón y como si de una película se tratase, he visto caer la venda de mis ojos lentamente y desprenderse a lo largo de mi cuerpo hasta posarse en el suelo junto a mis pies.

Todo lo que durante 4 años he justificado, olvidado, sepultado en el ostracismo de mi consciencia, ahora cobra vida y se ha teñido de color realidad. Todo es diferente, parece más real y no una ensoñación. He dejado de luchar para darle sentido al sinsentido de las mil y una veces que yo construía en mi cabeza una historia perfecta para que lo que estaba viendo, no doliese y por supuesto, evitar tener que tomar decisiones.

Siempre te justificaba con la historia de tus padres diciendo que si asumías lo que él, tu padre, te había hecho y toda tu familia te hacía, tenías que tomar ciertas decisiones de vida para las que ni estabas preparado y mucho menos, querías por todo lo que implicaba en cuanto a renuncia.

Yo, juzgaba y justificada tu ausencia de realidad en lo que te ocurría cuando para mi era tan obvio. Gritaba cómo no eras capaz de ver como tu padre mintió y se inventó un cáncer para manipularte. Cómo te engañó con las acciones de una empresa en México o cómo jamás apostó por ti más allá de lo que a él le interesaba para abastecer su egoísmo personal y tenerte ahí cuando a él le interesa.

¡Oh, cómo no lo veías! Y lo que era peor: ¿Cómo eras capaz de reconstruir la historia, la que yo veía que vivías y olvidar ciertos aspectos fundamentales para construirlos de forma diferente y mucho más adecuado a lo que tú necesitabas para justificar quedarte ahí?

Jajajaja, me río. Me río de mí misma porque justamente es lo mismo que yo he estado haciendo durante 4 años contigo. A todo lo que pasaba, a todas las situaciones de sufrimiento que vivía contigo, a todas las evidencias que tenía ante mí de que hacías cosas mal, ante todas esas veces que yo me partía en dos… Siempre diseñaba la escena perfecta para acallar mi alma y mi corazón y darle un sentido perfecto y así, no tener que tomar la decisión de marcharme definitivamente.

Esa goma del pelo de una mujer en tu bañera que me creí cuando me dijiste que era de la chica de la limpieza que quitando unas telarañas se había manchado el pelo y había usado tu bañera para lavárselo. Esas veces que le dabas la vuelta al móvil y cuando yo te preguntaba, me asegurabas que era para que no se rayase la cámara trasera. Esas veces que en fin de semana no me cogías el teléfono y me contabas una historia cualquiera que yo me creía. Las mil y una ocasiones que me prohibías publicar en redes sociales algo sobre nosotros porque tus padres sufrirían si se enteraban que seguíamos juntos y me culpabas por haber generado esa situación por ser tan mala… Y luego tú hacías lo que querías con otras mujeres en redes sin importante lo que yo pudiese sufrir incluso, pidiéndote por favor que dejases de hacerlo… Te creía y me convencía de que yo no podía condicionar tu expresión en tus redes (pero ni una autocrítica hacia que tú no podías hacer lo mismo en las mías y es que me hiciste creer que yo tenía la culpa de todo).

Jamás vi tu mezquindad, tu crueldad y tu necesidad de hacerme sentir culpable por todo. Me has tratado horriblemente mal hasta el último instante y encima, has terminado siendo la víctima y creyéndote en posesión de la verdad. Pero esto da igual.

Lo que me importa hoy es la capacidad que tenemos los humanos para construir nuestras propias historias en nuestras mentes, en nuestras almas y en nuestros corazones para sostener situaciones dañinas pero que en ese momento, nos son necesarias porque como mínimo, nos evitan tener que tomar decisiones para las que no estamos preparados.

Yo no veía la realidad de cada uno de tus actos, de tus palabras. Yo construía una realidad en mi mente para justificar todo porque quería y necesitaba que siguieras ahí. Yo quería que saliese bien, intentarlo y conseguirlo y para eso, tenía que obviar la realidad. Si la hubiese visto hace mucho tiempo o en cualquiera de los diferentes momentos que estaban frente a mí, no habría podido soportar ante mí misma el seguir cerca de ti, tal y como está ocurriendo ahora mismo.

Si tú vieses la realidad de tu familia, tampoco podrías seguir ahí y si incluso, fueses autocrítico contigo mismo (como en el fondo espero que seas algún día, sigo confiando en ti), seguro que tendrías que ver que necesitas solventar ciertas agresiones que has cometido. Pero esto, tampoco es el tema ahora.

Construimos las realidades que necesitamos para cada momento. Justificamos al otro o al mundo en pro de mantener nuestros pensamientos, ilusiones y decisiones. El ser humano es así.

Mi madre y mi hermano “escucharon” al oncólogo de mi padre decir que el tumor principal estaba igual y los secundarios habían disminuido cuando en realidad estaba diciendo que los tres habían crecido. Ellos no estaban preparados para aceptar la enfermedad y desenlace de lo que mi padre estaba viviendo y se crearon su propia historia en sus mentes.

¿Cobardía, ser necio, poco inteligente? Todo al contrario. Yo creo que es supervivencia. En cada momento de nuestra vida podemos gestionar una serie de situaciones emocionales y no mas. Así que para lo que no estamos preparados ni es nuestro momento porque quizás estamos sobrepasados o necesitamos más herramientas, lo dejamos un poco de lado, lo maquillamos y así podemos continuar.

Y de repente… ¡La venda se cae!

Pero un día, cuando tenemos todo lo que es imprescindible para acometer ese capítulo, la venda se cae. Pasa algo que ya no justificamos, que no creamos una historia paralela que tapa todo y es justo cuando algo hace click en nuestro interior y la venda se desvanece. A partir de ahí, si miramos hacia atrás, veremos lo que ha ocurrido como si fuese una película a la que le hemos quitado el filtro de benevolencia y justificación. Todo pintará diferente y dolerá pero, recordemos, si ahora lo vemos es porque estamos preparados para ello.

Eso no quita para que vivamos dolor, frustración, rabia con el otro por “lo que nos hizo” pero también con nosotros mismos por no haberlo visto. No importa. Sea lo que sea y cómo lo hicimos nos ha traído hasta aquí y lo necesitábamos. Está bien así.

Ahora podemos gestionarlo, podemos pasar este dolor sin que “nos lleve por delante” y lo mejor es que saldremos de eso con la lección aprendida. Quizás si la venda nos la arrancamos en el momento menos oportuno no extraemos el aprendizaje que necesitamos porque estamos en otro lugar de gestión.

El nuevo color de todo… Gris durante un tiempo

Todo lo veo diferente. Ya no está coloreado de tonos pasteles ni hay corazones volando alrededor. La realidad está frente a mi. 4 años de mentiras, de tratarme mal, de hacerme sentir culpable por todo lo que ocurría e incluso él hacía… 4 años de mantenerme ahí utilizando mis sentimientos para así cuando él quisiera, oye, pues probar pero eso sí, como él siempre decía “si yo cambiaba radicalmente para adecuarme a ser la buena persona que él consideraba que tenía que ser y que no soy”. O quizás estar conmigo cuando, como me dijo hace una semana, “yo tuviese algo bueno que aportarle”. Lo que él aporte no importa porque todo es bueno… En fin, de nuevo, esto tampoco es lo que nos ocupa hoy.

No nos peleemos con las vendas que nos ponemos en determinados momentos. No importa. Todo está bien en el momento justo que nos ocurre.

Miro al suelo, veo mis pies y junto a ellos, una venda caída, arrugada y que ya no me sirve. La voy a dejar ahí un tiempo mientras termino de ver la película entera. Me preocupa que esto duela demasiado y volver a ponérmela para anestesiarme. No quiero porque sé que ahora, aunque duela, puedo con esto y será lo mejor para abrirme a lo que está por venir porque estoy convencida de que “debe haber otra forma de vivir” y sobre todo, de amar y ser amada.

Author
Mi vida cambió desde que asumí la completa responsabilidad de mi vida, mis actos y todo lo que ocurre a mi alrededor y que me afecta. Intento no castigarme, racionalizar y cuando puedo, fluir. Ese, es mi objetivo. Además de esto, amo la comunicación, escribir y expresarme y ese, es mi trabajo desde mi impulso emprendedor de mi estudio de marketing y comunicación.

Comments 6

  1. Avatar
    Susana
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    Hola valiente guerrera, he coincidido con este tu blog de casualidad… y me parece realmente valiente, este post se parece a muchas historias de mentiras, malos tratos y maldad que ocurren a diario.
    Te invito a que no dejes de relatar cada secuencia y situación sufridas por estas malas personas para que mujeres como yo y como tu podamos hacernos cada vez más fuerte y que se sigan calleyendo más y más vendas para que los mentirosos dejen de hacerse las víctimas o se enfaden que es lo habitual en ellos. A un MENTIROSO la deshonestidad se le gesta desde dentro. A si que por favor no vuelvas a ponerte la venda para anestesiar el dolor, lo que duele cura. Saludos y no dejes de escribir sigue contando para que mujeres sigamos despertando.
    Un abrazo fuerte. Y mil mil gracias porque hiciste con este spot (espero que hagas más) despertar a mi hermana.
    Mil y agradecida te envío toda la energía positiva para seguir escribiendo.
    Namaste.

    30 octubre, 2019
    • Maria
      Maria
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      Hola, Susana.

      Muchísimas gracias por leerme y por escribirme con el corazón. A veces pienso (porque la gente me dice que transmito tristeza aquí) en dejar de escribir pero con mensajes como este, merece la pena. Si te ayuda en algo, aquí seguiré cada vez con más valentía y claridad porque todo forma parte del proceso. ¡Gracias!

      17 noviembre, 2019
  2. Avatar
    YURENA
    Reply

    Hi!
    no sé como he llegado hasta aqui pero el corazón encogido.

    17 noviembre, 2019
    • Maria
      Maria
      Reply

      Hola, Yurena.
      Gracias por leerme. A veces no llegamos nosotros a los sitios sino que los lugares nos buscan y encuentran por alguna razón que necesitamos descubrir. Bienvenida y gracias.

      17 noviembre, 2019
      • Avatar
        Yurena
        Reply

        Hi, fue a través de Instagram viendo pinturas, soy nueva en estoy y no sé como procede, pero pinto y me gusta admirar las pinturas de otros. Mi instagram es Yurena Real lo estoy formando ahora mismo pero sin mucho saber.
        Gracias por contestar y si esta historia es tuya y es real hay muchas más.

        17 noviembre, 2019
        • Maria
          Maria
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          Hola, Yurena.

          Pues se procede como todo en la vida, poco a poco, paso a paso y siendo compasiva contigo misma. Lo dicho, gracias por leerme y seguirme y aquí estoy. Feliz día.

          17 noviembre, 2019

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